

Los áfidos son insectos que se alimentan de plantas y pertenecen a la superfamilia Aphidoidea. Se conocen aproximadamente 4.000 especies diferentes de áfidos, distribuidas en diez familias.
Los áfidos más antiguos identificados hasta ahora datan del período Carbonífero, un período que se extendió desde hace 354 hasta 290 millones de años. Esto indica una presencia muy antigua de estos insectos en la Tierra.
El áfido demuestra la inmutabilidad de la creación de Allah al no haber cambiado su forma en lo más mínimo durante más de 300 millones de años. Los ejemplares de 50 millones de años conservados en ámbar son evidencia de que estos insectos fueron creados en su forma completa y perfecta desde el principio.
La ausencia de cambios en el áfido a lo largo de millones de años refuta las tesis materialistas que postulan un desarrollo gradual y constante de las especies. La persistencia de su forma original contradice la idea de que los seres vivos cambian y se desarrollan con el tiempo.
Se han encontrado pruebas de la antigüedad de los áfidos en el registro fósil, específicamente en el período Carbonífero. Además, ejemplares de áfidos de 50 millones de años preservados en ámbar proporcionan una clara evidencia de su forma inalterada a lo largo del tiempo.