

La Amia Calva refuta la teoría de la evolución debido a que sus fósiles, que datan de decenas de millones de años, muestran exactamente las mismas características que las Amias Calvas actuales, sin ninguna modificación o cambio a lo largo del tiempo. Esto sugiere una creación directa y no un desarrollo gradual.
Las Amias Calvas actuales viven mayoritariamente en Sudamérica. Pertenecen a la clase de los Actinopterygii y al superorden de los Holostei.
Los fósiles de la Amia Calva demuestran que estas criaturas no se desarrollaron a partir de ninguna especie previa. En cambio, evidencian que fueron creadas en su forma actual por el poder supremo y la inteligencia de Dios, sin haber sufrido cambios durante decenas de millones de años.
Los fósiles de Amia Calva mencionados pertenecen al período Eoceno. Estos fósiles muestran una estructura sin cambios por decenas de millones de años.
La estabilidad morfológica de la Amia Calva, que no ha cambiado en millones de años, es una prueba de la creación de Allah. Demuestra que los seres vivos fueron creados en su forma actual, completa y perfecta, por el poder y la inteligencia divinos, y no a través de un proceso de desarrollo gradual.