

La asombrosa y constante diversidad de vida en la Tierra, desde los polos hasta las profundidades oceánicas, refleja la grandeza y el arte de la creación de Allah. Cada especie, con sus atributos perfectos, está diseñada de manera única por el Creador.
Los fósiles, como el del cerdo hormiguero de 49 millones de años, muestran que las especies han mantenido sus formas originales y perfectas a lo largo del tiempo. Esto significa que ninguna especie se ha transformado en otra, lo cual es una prueba de que fueron creadas en su forma final.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil es una prueba de que las especies fueron creadas directamente por Allah, completas y perfectas. Cada ser vivo fue dotado con todas sus características desde su creación, sin necesidad de transiciones o cambios graduales.
La perfección de los atributos de los seres vivos, tanto en el pasado como en el presente, es una clara manifestación del diseño impecable de Allah. Cada característica, desde la complejidad de un pez hasta la estructura de un reptil, fue dada por Allah en su creación para cumplir su propósito.