

El arenque es un pez plateado con una única aleta en el lomo. Vive en aguas poco profundas y tranquilas, principalmente en el Atlántico Norte y el Mar Báltico. Existen alrededor de 200 especies, todas muy similares en su diseño.
El fósil de arenque, de 21 centímetros, revela que los seres vivos no experimentaron ningún proceso evolutivo. Este descubrimiento, como otros registros fósiles, muestra que las especies fueron creadas en su forma completa y no cambiaron con el tiempo.
Los registros fósiles son un desafío para la teoría de la evolución porque no muestran formas transicionales ni cambios graduales en las especies. En cambio, presentan a los seres vivos apareciendo de repente en su forma creada, lo que contradice la idea de un desarrollo evolutivo lento y progresivo.
El diseño consistente y las características compartidas entre las 200 especies de arenques, sin evidencia de cambios a lo largo del tiempo en los registros fósiles, demuestran la creación impecable de Allah. Cada rasgo del arenque fue dado por Allah en su forma perfecta desde el principio.
La ausencia de procesos evolutivos en el arenque, evidenciada por los fósiles, significa que esta especie fue creada directamente por Allah en su forma final y completa. Esto refuta la noción de que los seres vivos se desarrollaron gradualmente a partir de ancestros comunes mediante mecanismos como la selección natural.