

El cráneo de un león asiático de 79 millones de años es idéntico a los leones que viven hoy. Esta similitud demuestra que las especies no han cambiado con el tiempo, lo que apoya la idea de la creación inmutable de Allah.
La permanencia de las características de los leones, sin cambios a lo largo de millones de años, refuta el darwinismo porque este postula que los seres vivos cambian y desarrollan nuevos atributos con el tiempo. La evidencia fósil muestra que los leones fueron creados completos y perfectos.
La postura islámica es que Allah Todopoderoso ha creado todos los seres vivos de la nada, dándoles sus formas perfectas desde el principio. Los seres vivos no adquieren sus características por sí mismos, sino que les son concedidas por su Creador.
La evidencia fósil, como el cráneo de león asiático, desafía la idea de que los animales cambian sus formas porque muestra una identidad perfecta con las especies actuales. Esto indica que los animales fueron dotados por Allah con sus características tal como las conocemos, sin necesidad de alteraciones.