

Según el artículo, las publicaciones darwinistas carecen de evidencia científica concreta que respalde sus afirmaciones sobre el desarrollo gradual de las especies. Presentan escenarios fantásticos sin un apoyo empírico firme.
La teoría de la evolución no puede explicar la transición de peces a reptiles porque no posee evidencia fósil que apoye esta afirmación. Se basa en escenarios hipotéticos sin un registro fósil que demuestre tales formas intermedias.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil es un dilema fundamental para la teoría de la evolución. Demuestra que las especies no evolucionaron gradualmente, sino que surgieron de forma súbita y completa.
El registro fósil revela que la vida emergió repentinamente, lo que indica que las especies fueron creadas. Los fósiles muestran que las especies no han cambiado y no han experimentado evolución a lo largo del tiempo.
La evidencia fósil refuta la idea de una evolución gradual al mostrar que las especies aparecieron de repente y en su forma creada. No se han encontrado fósiles que demuestren un cambio progresivo o la existencia de formas intermedias entre especies.