

Los hallazgos paleontológicos revelan que especies como el panda rojo, los osos, tigres y peces han permanecido inalteradas a lo largo de la historia. Esto significa que las especies han mantenido su forma creada sin cambios significativos.
La inmutabilidad de las especies demuestra que no hay base científica para afirmar que los simios se transformaron en seres humanos. Si las especies permanecen sin cambios, la idea de una transformación radical de una especie a otra carece de sustento.
Según la lógica de la transformación de especies, el panda rojo también debería haber desarrollado la capacidad de caminar en dos patas, expandir su volumen cerebral y modificar sus manos y pies. Sin embargo, no hay evidencia de tales cambios en el panda rojo.
La ausencia de cambios en las especies refuerza la creencia en la creación directa y perfecta de cada ser vivo por Allah. Cada criatura fue dotada de sus características desde el principio, sin necesidad de procesos de desarrollo gradual.