

El registro fósil indica que los antílopes y otras formas de vida de su clase surgieron repentinamente, sin evidencia de formas transicionales que conecten con especies anteriores.
La aparición simultánea y la gran diversidad de mamíferos como murciélagos, caballos, ratas y ballenas en el mismo período geológico desafían la teoría de la evolución, ya que no se pueden establecer conexiones evolutivas entre ellos.
La conexión evolutiva entre mamíferos tan distintos es insostenible porque no existe ninguna evidencia en el registro fósil que demuestre una transición gradual o un ancestro común que los vincule.
Desde la perspectiva creacionista, la aparición repentina de especies completas y perfectas, como se observa en el registro fósil de los antílopes y otros mamíferos, es una prueba del arte de la creación de Allah.