

La existencia de la manzana refuta la teoría de la evolución al demostrar que las manzanas siempre han sido manzanas y no surgieron de la descendencia de otra fruta peculiar. Esto contradice la idea de que los seres vivos descienden unos de otros a través de pequeños cambios graduales.
A pesar de 150 años, la teoría de Darwin sobre la descendencia de los seres vivos a través de pequeños cambios todavía carece de evidencia confirmatoria. Incluso Richard Dawkins, un evolucionista, reconoce la ausencia de ejemplos de órganos complejos que no pudieron haberse formado por modificaciones sucesivas.
El concepto de creación directa en el islam es fundamental porque afirma que cada ser vivo fue creado por Allah de forma completa y perfecta. Esto significa que las características biológicas no se adquirieron por adaptación o evolución, sino que fueron dadas por Allah en su creación impecable.
La complejidad de los órganos representa un desafío a la teoría de la evolución, ya que no se ha encontrado ningún caso donde un órgano complejo no pudiera haber sido formado por numerosas modificaciones sucesivas. Esto lleva a cuestionar cómo la evolución podría explicar la aparición de estructuras tan intrincadas sin una intervención divina.