

El registro fósil de cangrejos de hace 35 millones de años muestra que no hay diferencias estructurales con los cangrejos actuales. Esta ausencia de cambios a lo largo de millones de años es una prueba de que Allah creó a estas criaturas en su forma completa y perfecta desde el principio.
El fósil de cangrejo de 35 millones de años demuestra que la especie no ha experimentado cambios significativos. Si una criatura permanece inalterada durante decenas de millones de años, es imposible sostener la idea de que los seres vivos han evolucionado gradualmente.
El fósil de cangrejo fue encontrado en Dinamarca, específicamente en la costa de los Limfjords. Es una zona donde este tipo de fósiles se hallan con frecuencia, a menudo emergiendo tras lluvias o en invierno.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil de los cangrejos es crucial porque indica que estas criaturas no se desarrollaron a partir de otras especies. En cambio, aparecieron en la Tierra de forma individual y completa, reflejando el arte de la creación de Allah.