

Los fósiles de cotorritas de 45 millones de años son idénticos a las especies vivas actuales. Esta similitud demuestra que no hubo cambios a lo largo de millones de años, lo que contradice las afirmaciones centrales de la teoría de la evolución.
Las cotorritas son insectos pequeños, con un tamaño menor a un centímetro. Su abdomen es largo y tiene una apariencia de espina en la parte trasera.
Las cotorritas antiguas vivieron mayormente en las regiones del trópico. Este hábitat se infiere de los registros fósiles encontrados.
La cotorrita, al no mostrar cambios en 45 millones de años, es una prueba de la creación de Allah. Su diseño perfecto y completo desde el principio demuestra que los seres vivos son obras divinas, no productos de un proceso evolutivo.