

Los fósiles de cangrejos, como el de 50 millones de años, muestran que estos animales han existido siempre en su forma creada, sin evidencia de cambios graduales. Esto contradice la idea de que evolucionaron a partir de otras especies.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil es un golpe significativo para la teoría de la evolución. Si la evolución fuera cierta, se esperarían encontrar innumerables fósiles que muestren especies intermedias en desarrollo, pero estos no han sido hallados.
Edmund Leach, en un artículo de Nature, señaló que la preocupación de Darwin por la falta de eslabones perdidos en la secuencia fósil persiste. A pesar de la esperanza de Darwin de que aparecerían, Leach afirmó que siguen ausentes y probablemente lo seguirán estando.
Los hallazgos fósiles demuestran la creación de Allah al revelar que las criaturas han aparecido de forma completa y perfecta desde su primera existencia. La consistencia de las formas a lo largo de millones de años es una prueba del diseño impecable de Allah.