

El cráneo de tigre de 79 millones de años revela que los tigres nunca pasaron por un proceso evolutivo. Este hallazgo se utiliza para refutar la idea de que los seres vivos cambian constantemente.
Según este artículo, todas las especies fueron creadas con sus rasgos particulares y permanecen así hasta su extinción. Se enfatiza que cada criatura fue dotada por Allah con sus características desde su creación.
Se objeta que la idea de que lo viviente atraviesa un cambio constante, de formas simples a complejas, y que cada criatura desciende de otra, es una elucubración mental. Esta postura carece de respaldo científico y se opone a la creencia en la creación directa de Allah.
La existencia de especies inalteradas por millones de años, como el tigre del nordeste, demuestra la impecable creación de Allah. Cada ser vivo fue creado completo y perfecto desde el principio, sin necesidad de procesos de desarrollo o cambios graduales.