

La investigación científica ha demostrado que los cerebros de los reptiles extintos no poseían características mamíferas, sino que eran completamente reptiles. Además, el registro fósil revela que las especies de mamíferos aparecieron con todas sus características de forma creada y no han cambiado desde entonces.
El cráneo de tigre de casi 90 millones de años es idéntico a los especímenes actuales, lo que demuestra que esta especie ha permanecido sin cambios a lo largo de vastos periodos. Esto contradice la idea de un desarrollo gradual por evolución y apoya la creación directa de las especies por Allah.
Los registros fósiles revelan que las diferentes especies de mamíferos emergieron con todas las características que poseen, creadas de forma completa y perfecta. No muestran evidencia de cambios graduales o de formas transicionales, lo que es consistente con la creación de Allah.
La falta de evidencia fósil y biológica que sustente la transición de reptiles a mamíferos, junto con la identidad de las especies a lo largo de millones de años, invalida estas especulaciones. La investigación de los cerebros de estos reptiles extintos también confirma su naturaleza puramente reptiliana.
La perfección y completitud de los rasgos en los fósiles de mamíferos desde su aparición implica que fueron creados directamente por Allah. Cada rasgo fue dado en su creación, evidenciando el diseño impecable y el arte de la creación de Allah sin necesidad de un desarrollo por etapas.