

El darwinismo sugiere que la capacidad mímica y la inteligencia de los monos fueron factores que, supuestamente, contribuyeron a su desarrollo hacia seres humanos. Esta idea se basa en la observación de ciertos comportamientos inteligentes en primates.
Se refuta señalando que, a pesar de su gran inteligencia y astucia, animales como los zorros siempre han permanecido como zorros. Su inteligencia es una característica de su creación, no un motor de cambio de especie.
Los descubrimientos científicos demuestran que los monos siempre existieron como monos y los humanos como humanos, sin evidencia de formas transicionales. Esto indica que cada especie fue creada en su forma completa y perfecta.
La verdad fundamental es que el origen de la vida es la Creación. Allah creó cada ser vivo directamente, en su forma impecable y perfecta, desde el primer momento de su existencia.