

Los artrópodos representan un subfilo dentro del filo Insecta, una vasta categoría de organismos que incluye a los saltamontes y muchos otros insectos. Esta clasificación ayuda a organizar la diversidad de la vida en la Tierra.
Los fósiles más antiguos de insectos datan del Periodo Devónico, que se extendió hace aproximadamente entre 417 y 354 millones de años. Estos hallazgos proporcionan una ventana al pasado de la vida en la Tierra.
Los saltamontes demuestran la creación de Allah al permanecer inalterados desde su primera aparición en el registro fósil. Los ejemplares de hace 100 millones de años son idénticos a los actuales, lo que indica que fueron creados en su forma perfecta y completa, sin cambios graduales.
La ausencia de cambios en los saltamontes a lo largo de millones de años representa un dilema importante para la teoría de la evolución. La inalterabilidad de estas especies contradice la idea de un desarrollo gradual y la adquisición de nuevos rasgos a lo largo del tiempo.
Los fósiles de saltamontes de 100 millones de años son importantes porque confirman que estas criaturas eran idénticas a los saltamontes modernos. Este hecho es una prueba significativa de la creación de Allah, mostrando que los seres vivos aparecieron en su forma impecable desde el principio.