

Las semillas de almez de 50 millones de años demuestran que la planta siempre ha existido en su forma creada, sin sufrir cambios evolutivos. Esto es una prueba del arte de la creación de Allah, donde las especies son creadas directamente y completas.
La ausencia de formas transicionales refuta la evolución porque la teoría predice que las especies se desarrollan gradualmente a partir de otras. La inexistencia de estos eslabones intermedios en el registro fósil de plantas, como en el caso del almez, contradice directamente esta hipótesis y apoya la creación directa.
La declaración de George Gaylord Simpson significa que la ausencia regular de formas transicionales es un fenómeno casi universal en el registro fósil de animales y plantas. Este reconocimiento, proveniente de un fundador del neodarwinismo, subraya una debilidad fundamental en la evidencia a favor de la evolución.
La existencia inalterada de plantas como el almez a lo largo de millones de años se explica por la creación impecable de Allah. Cada especie fue creada en su forma perfecta y completa, sin necesidad de 'desarrollarse' o 'adaptarse', lo que se refleja en la constancia de sus características a través del tiempo geológico.