

Los registros fósiles de las hayas demuestran que estos árboles han mantenido los mismos rasgos por decenas de millones de años. Esta estabilidad en el tiempo es una prueba de que no han sufrido cambios graduales.
La historia fósil del haya contradice la teoría de la evolución al mostrar que estos árboles no han experimentado ningún cambio significativo. Esto indica que no evolucionaron gradualmente de ninguna otra planta, sino que fueron creados en su forma actual.
Las hayas son nativas de las zonas templadas de Europa, Asia y América del Norte. Su distribución abarca diversas regiones geográficas en el hemisferio norte.
La creación de las hayas enseña que Allah, con Su sabiduría superior, las creó perfectamente desde el principio. Su diseño inalterado a lo largo de millones de años es un testimonio de la creación impecable de todas las especies vivientes.