

El fósil de helecho con semilla ilustrado en el artículo tiene aproximadamente 308 millones de años de antigüedad.
Este fósil desafía la teoría de la evolución al mostrar que la estructura del helecho no ha cambiado en cientos de millones de años. Esto contradice la idea de que las especies se desarrollan y cambian constantemente a lo largo del tiempo.
La evidencia es que los helechos actuales son idénticos a los helechos que vivieron hace cientos de millones de años, sin haber experimentado ningún proceso de cambio en su estructura o células germinales.
La inmutabilidad de los helechos significa que fueron creados con todos sus rasgos actuales desde el principio. Esto es una demostración del arte de la creación de Allah, en lugar de un desarrollo gradual.
La ausencia de cambios en los helechos es importante porque refuta la tesis materialista de que las especies evolucionan. La permanencia de sus estructuras demuestra que cada ser vivo fue creado directamente por Allah en su forma perfecta.