

Los helechos son plantas clasificadas en el filo Pteridophyta. La mayoría de las especies crecen en ambientes húmedos, entre rocas o bajo los árboles, adaptándose a estos entornos específicos.
Los helechos han existido sin ningún cambio notable desde el principio del período Carbonífero. Esto significa que han conservado sus rasgos físicos y métodos reproductivos por cientos de millones de años.
Los helechos se reproducen a través de esporas, que son cuerpos reproductivos unicelulares altamente resistentes. Estas esporas se encuentran en el esporangio, generalmente bajo las hojas del helecho.
La inalterabilidad de los helechos a lo largo de millones de años contradice la teoría de la evolución, que postula un desarrollo gradual y un cambio constante en las especies vivas. Su estado constante demuestra que no han evolucionado.
La supervivencia inalterada de los helechos durante eones demuestra que Allah los creó tal como los vemos. Su diseño impecable y su constancia a lo largo del tiempo reflejan la perfección de la creación divina.