

El insecto asesino es un depredador de la familia Reduviidea. Utiliza su antena para inyectar un veneno que liquidifica los tejidos de sus víctimas. Algunas especies son conocidas por transmitir el mal de Chagas a los humanos.
Los registros fósiles demuestran que el insecto asesino de hace 25 millones de años era idéntico a los que viven hoy. Esta ausencia total de cambios y la perfección de su creación desde el principio contradicen la idea de un desarrollo gradual por evolución.
Los ancestros del insecto asesino de hace 25 millones de años tenían el mismo mecanismo de defensa extraordinario. Empleaban los mismos métodos y vivían de la misma manera, sin mostrar diferencias con la especie actual.
Algunas especies de insectos asesinos en América Central y del Sur pueden transmitir una enfermedad fatal conocida como el mal de Chagas. Se menciona que este insecto envenenó a Darwin, causándole sufrimiento.