

Los materialistas y ateos se aferran a la teoría de la evolución porque creen erróneamente que les proporciona una respuesta alternativa a la Creación, imaginando que resuelve el misterio del origen de la vida sin necesidad de un Creador.
No, la teoría de Darwin nunca ha sido verificada por datos científicos, ni en su época ni posteriormente. Por el contrario, la ciencia ha demostrado que el escenario propuesto por Darwin es imposible en la práctica y en la teoría.
La única explicación científica y racional para el origen de la vida, según el artículo, es la Creación. Se argumenta que la ciencia ha refutado las afirmaciones evolucionistas, dejando la Creación como la única alternativa viable.
Algunos evolucionistas, como el paleontólogo George Simpson, reconocen que Darwin era incapaz de responder a las objeciones válidas planteadas contra su propia teoría. Esto subraya las deficiencias inherentes a las explicaciones evolucionistas.