

Los insectos fosilizados en la pieza de ámbar tienen una antigüedad de 25 millones de años. Fueron preservados simultáneamente en este estado desde hace mucho tiempo.
Las especies de insectos mencionadas en el ámbar son una mantis, un escarabajo pedilid y un mosquito hongo. Estos tres insectos fueron fosilizados al mismo tiempo.
Los fósiles demuestran la creación de Allah al exhibir características idénticas a las de sus contrapartes actuales, lo que indica que fueron creados de forma completa y perfecta. Esto subraya el arte incomparable de Allah en la creación de los seres vivos.
La inmutabilidad de los fósiles refuta la teoría de la evolución porque muestra que las especies no han cambiado a lo largo de millones de años. Esto contradice la idea de que los seres vivos se desarrollan gradualmente a través de procesos evolutivos.
A través de la creación de estos insectos, se enfatiza el atributo de Allah como el Creador de todas las cosas y el Señor de los Mundos, poseedor de un arte incomparable. Cada estructura en los seres vivos es una maravilla de Su creación.