

El camarón mantis fósil es idéntico a las especies de camarón mantis que viven hoy en día. Esta ausencia de cambio a lo largo de millones de años demuestra que no ha habido evolución, ya que las criaturas fueron creadas en su forma perfecta por Allah.
El camarón mantis está dotado de apéndices en forma de brazo que usa para alimentarse. El segundo apéndice es particularmente grande y potente, utilizado para golpear y sujetar a sus presas. Estos apéndices pueden ser de tipo lanza o de talón, dependiendo de la especie creada.
Un camarón mantis grande puede golpear con una fuerza comparable a la de una bala calibre 22. Esta increíble potencia es una de las muchas pruebas del diseño impecable con el que Allah ha dotado a estas criaturas.
El camarón mantis es un ejemplo de la creación de Allah porque su estructura y sus complejas capacidades, como la fuerza de su golpe y la especialización de sus apéndices, no han cambiado desde los registros fósiles. Esto evidencia un diseño original y perfecto, sin necesidad de procesos evolutivos.