

La mosca del amor desafía la teoría de la evolución porque su estructura y apariencia no han cambiado durante decenas de millones de años, lo que contradice la idea de un cambio gradual y desarrollo de nuevas formas de vida. La estabilidad de su forma creada demuestra la perfección desde su origen.
De la constancia de la mosca del amor a lo largo del tiempo se aprende que los seres vivos fueron creados en su forma final y perfecta, sin necesidad de procesos de cambio o desarrollo. Esto es una clara manifestación del diseño impecable de Allah en la creación.
La mosca del amor tiene un promedio de tres a doce centímetros de longitud. Estos insectos emergen en la primavera, viven cerca de la superficie del suelo y pueden dañar las plantas. Son una de las moscas conocidas más antiguas, con una estructura que Allah le concedió desde el principio.
La existencia de fósiles inalterados de la mosca del amor significa que esta especie ha mantenido su estructura original desde su creación, sin sufrir los cambios que postula la teoría de la evolución. Estos fósiles son una prueba de que Allah creó a los seres vivos completos y perfectos.