

El registro fósil muestra que los ponis han existido durante decenas de millones de años sin experimentar cambios significativos. Esta estabilidad de las especies contradice la idea de que han evolucionado hacia formas más grandes o diferentes.
La estasis se refiere a la estabilidad o inmutabilidad de las especies a lo largo de vastos periodos de tiempo geológico. Es un fenómeno que presenta un serio problema para el darwinismo, ya que las especies no muestran la transformación gradual que la teoría predice.
La lógica evolucionista sugeriría que los ponis deberían haberse transformado en caballos más grandes con el tiempo. Sin embargo, su persistencia sin cambios demuestra que la supuesta progresión evolutiva no ocurre, lo cual contradice las afirmaciones fundamentales del darwinismo.
La inmutabilidad de las especies, como la de los ponis, contradice la afirmación central del darwinismo de que todos los seres vivos descienden de un ancestro común y se han diversificado mediante la evolución de una especie a otra. La ausencia de cambios prueba que cada especie fue creada completa y perfecta.