

El paleontólogo Stephen Jay Gould admitió que el registro fósil carece de formas transicionales, lo cual es un "secreto comercial" en la paleontología. Esta ausencia contradice la idea de una evolución gradual, revelando una verdad fundamental sobre la creación.
La ausencia de formas transicionales es un problema porque la teoría de la evolución postula un cambio gradual de una especie a otra, lo cual debería ser visible en el registro fósil. Sin estas formas intermedias, la teoría carece de evidencia empírica clave para su mecanismo de cambio a lo largo del tiempo.
La expresión "secreto comercial de la paleontología" se refiere a la realidad de que los paleontólogos saben que el registro fósil es deficiente en formas transicionales, aunque este hecho no se divulga ampliamente. Esta admisión de Gould destaca una inconsistencia fundamental entre los datos y la teoría defendida por los evolucionistas.
Los fósiles demuestran la creación de Allah porque la ausencia de formas transicionales sugiere que las especies aparecieron de forma completa y perfecta, sin etapas intermedias. Esto es consistente con la idea de que Allah creó cada ser vivo directamente, en su forma final y diseñada, sin necesidad de un proceso de cambio gradual.