

Los erizos de mar demuestran la creación inmutable de Allah, ya que han permanecido sin cambios durante 300 millones de años, presentando las mismas características desde su primera aparición. Esto muestra que fueron creados completos y perfectos.
La permanencia del erizo de mar refuta la teoría de la evolución porque, a pesar de haber existido por millones de años, no ha "evolucionado" ni "cambiado" ninguna de sus características. Este hecho contradice la idea de un desarrollo gradual de las especies.
Las características distintivas del erizo de mar incluyen un cuerpo blando dentro de una delgada concha cubierta de espinas móviles, que pueden ser venenosas en algunas especies. También poseen pies ambulacrales que les permiten adherirse a las rocas y desplazarse.
Los descubrimientos fósiles muestran que los erizos de mar han poseído todas sus características actuales desde el primer momento en que fueron creados. No han experimentado ningún cambio a lo largo de millones de años.
Los erizos de mar se protegen de sus enemigos gracias a las espinas que cubren su delgada concha. Estas espinas son móviles y, en algunas especies, pueden ser venenosas, alcanzando una longitud considerable para disuadir a los depredadores.