

Los seudoescorpiones son criaturas pequeñas, de entre dos y ocho milímetros de largo, que se asemejan a los escorpiones pero se distinguen por no poseer cola. Sus rasgos se pueden observar claramente en ejemplares conservados en ámbar.
Recientemente se han descubierto ejemplares de seudoescorpiones en ámbar que datan de hace 380 millones de años, correspondientes al período Devónico. Esto es significativamente más antiguo de lo que se pensaba anteriormente.
La permanencia de los seudoescorpiones sin cambios significativos durante un intervalo de 400 millones de años refuta la teoría de la evolución. Su diseño impecable desde su creación demuestra que no ha habido una "evolución" o "adaptación" gradual, sino una creación directa y perfecta por Allah.
La mosca encontrada en ámbar, al igual que el seudoescorpión, mantiene su forma creada original a lo largo de millones de años. Este hecho demuestra que las criaturas fueron creadas en su forma final y perfecta, desafiando las premisas de la teoría de Darwin sobre el cambio y la "evolución" de las especies.
La conservación impecable de estas criaturas en ámbar, sin cambios a lo largo de vastos períodos de tiempo, nos enseña que fueron creadas en su forma perfecta por Allah desde el principio. Esto subraya el arte de la creación de Allah y la inmutabilidad de Su diseño.