

El registro fósil demuestra que las especies aparecieron de forma completa y perfecta, sin mostrar las formas transicionales que la teoría de la evolución postula. Esto contradice directamente el gradualismo darwinista.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil es crucial porque la teoría de la evolución depende de una progresión gradual de una especie a otra. La aparición repentina de especies completas sugiere la creación directa.
Los fósiles que contradicen la evolución han sido históricamente distorsionados, ocultados o ignorados por los defensores del darwinismo, a menudo debido al dominio de este dogma en gran parte del mundo científico.
El descubrimiento de camarones fosilizados de 200 millones de años prueba la creación directa de las especies, ya que estos organismos aparecen en el registro fósil en su forma completa y sin evidencia de cambios graduales, refutando la evolución.
S. M. Stanley critica que el registro fósil nunca ha estado de acuerdo con el gradualismo de Darwin y que la historia de la oposición a esta teoría ha sido deliberadamente oscurecida, ignorando la evidencia de la creación.