

Charles Darwin reconoció que la ausencia de innumerables formas transicionales en la naturaleza y en el registro fósil representaba un dilema significativo para su teoría de que las especies descendieron de otras por gradaciones insensibles.
La ausencia de formas transicionales implica que las especies no surgieron unas de otras mediante un proceso evolutivo gradual. Esto sugiere que no existieron formas intermedias, refutando una premisa central de la evolución.
A pesar de que se han desenterrado millones de fósiles hasta la fecha, no se ha encontrado ni una sola forma intermedia. Esta observación persiste 160 años después de que Darwin planteara la cuestión.
Desde la perspectiva creacionista, la ausencia de formas transicionales se explica porque Allah Todopoderoso crea todos los seres vivos directamente, dotándolos de sus características completas y sublimes desde el principio.