

Los fósiles de termitas, algunos de hasta 250 millones de años de antigüedad, demuestran que han mantenido su estructura y comportamiento sin cambios significativos. Esto sugiere que fueron creadas en su forma perfecta desde el principio.
El comportamiento de las termitas antiguas era idéntico al de las actuales. Las obreras de hace millones de años, por ejemplo, alimentaban a las larvas, a las soldados y a las reinas, construían nidos y mostraban altruismo, a pesar de ser ciegas.
La falta de modificaciones estructurales en las termitas a lo largo de millones de años implica que fueron creadas con todas sus capacidades y características desde el principio. Esto es una demostración del diseño impecable y eterno que Allah les concedió.
Las termitas obreras, incluso las de hace millones de años, estaban dotadas de la capacidad de construir nidos de muchos metros cúbicos y de exhibir un comportamiento altruista, a pesar de su ceguera. Estas características evidencian un diseño particular que les fue dado por Allah.