

Los corales, también conocidos como antozoos, tienen registros fósiles que se remontan al Periodo Cámbrico, hace aproximadamente entre 543 y 490 millones de años, con muchos especímenes del Periodo Ordovícico.
Los arrecifes de coral se forman por la acumulación de los esqueletos de estos organismos en un mismo lugar a lo largo de miles de años. Esta acumulación crea las grandes estructuras que conocemos como arrecifes.
Existen diversos tipos de corales, que incluyen corales blandos, córneos, espinosos y los corales verdaderos. Estos pueden vivir de forma solitaria o en grandes colonias.
La estructura sofisticada de los corales ha permanecido inalterada durante cientos de millones de años. Esta estabilidad en el diseño es una prueba de la creación impecable de Allah y contradice la idea de un desarrollo gradual sostenido por la teoría de la evolución.
Los corales, con su existencia inalterada a lo largo de vastos periodos geológicos, demuestran el arte sublime de la creación de Allah. Son un testimonio de que cada ser vivo fue creado de forma completa y perfecta desde el principio.