

La teoría de la evolución ha perdido su vigencia porque entra en contradicción con los descubrimientos de estudios metódicos, especialmente los hallazgos fósiles que no muestran cambios en las especies a lo largo del tiempo.
La ausencia de cambios en el cráneo de oso fosilizado, que data de 80 millones de años, prueba que los osos siempre han existido en su forma creada, sin haber experimentado transformaciones o "desarrollos" en otras formas de vida. Es una evidencia de la creación inmutable de Allah.
Los evolucionistas son incapaces de ubicar la más leve modificación en el cráneo, estructura de la cabeza o esqueleto de criaturas que vivieron hace millones de años. No pueden explicar cómo los monos se convirtieron en humanos sin cambios anatómicos.
El artículo refuta esta idea afirmando que los monos nunca se transformaron en humanos, ni los osos en otras formas de vida. Sostiene que los osos, monos y humanos siempre existieron en sus formas creadas por Allah.
La explicación es que cada especie fue creada por Allah en su forma perfecta y completa desde el principio. Los osos, monos y humanos siempre existieron como tales, sin la necesidad de "adquirir" o "desarrollar" características nuevas.