

El registro fósil no muestra las formas intermedias que la teoría de la evolución anticipa. En cambio, presenta vacíos entre las especies documentadas, sin evidencia de transiciones graduales.
El cráneo de civeta demuestra que las especies aparecen en el registro fósil con todas sus estructuras complejas desde el principio. Esto contradice la noción de que las especies se desarrollan a través de formas transicionales a lo largo del tiempo.
La evidencia fósil desafía la evolución gradual al mostrar que las especies existentes aparecen de repente y en su forma completamente creada. No hay señales de "eslabones perdidos" o "formas de transición" entre las especies documentadas.
La ausencia de formas transicionales en el registro fósil subraya que cada especie fue creada directamente por Allah en su forma perfecta y completa. Esto es una prueba del arte de la creación impecable de Allah, que dota a cada ser vivo de sus características desde el inicio.
Algunos paleontólogos han concluido que en lugar de encontrar eslabones perdidos, se enfrentan a un registro fósil lleno de vacíos. No hay pruebas de intermediarios transformacionales entre las especies fósiles documentadas.