

El oso pardo (Ursus arctos) pertenece a la familia Ursidae, posee pelaje marrón o crema y generalmente vive en los bosques de áreas montañosas.
El islam enseña que Allah creó a cada ser vivo en su forma perfecta y completa, sin que una especie se transforme en otra. Los seres vivos mantienen las mismas características que Allah les concedió desde su creación.
Es ilógico e irracional sostener que los monos se transformaron en humanos porque los seres vivos siempre han mantenido sus características dadas por Allah, sin transformarse en otras formas de vida. Esta afirmación carece de fundamento científico.
Significa que cada criatura, como el oso pardo, fue creada por Allah con rasgos específicos y no ha modificado su esencia o características fundamentales con el tiempo. Cada ser vivo existe en la forma que Allah le dio.