

Existen objeciones científicas porque los evolucionistas no pueden explicar la naturaleza de este ancestro común ni las etapas por las cuales las diferentes plantas se diversificaron para adquirir sus formas actuales. La falta de evidencia empírica es una crítica central a estas afirmaciones.
El registro fósil de las plantas es crucial porque, según botánicos como E.J.H. Corner, favorece la idea de la creación especial en lugar de la evolución gradual. Este registro no muestra las formas transicionales que la teoría de la evolución postula.
Los hallazgos científicos actuales, especialmente el registro fósil, han colocado al darwinismo en un dilema irresoluble no solo en la botánica, sino en todas las ramas de la ciencia. Estos descubrimientos reiteran que no hay respuestas científicas que respalden las afirmaciones evolucionistas sobre el origen de las plantas.
La teoría de la evolución carece de fundamento científico en este ámbito porque los evolucionistas no pueden proveer explicaciones sobre cómo un supuesto ancestro común dio origen a la diversidad de plantas. Las afirmaciones no están respaldadas por pruebas científicas o por el registro fósil.